miércoles, 17 de marzo de 2021

"Vaquita va de paseo" EPISODIO 4:


Cuando Vaquita llegó al manantial encantado, no podía creer lo que veían sus ojos,  las flores multicolores bailaban con la punta de sus tallos, los árboles cantaban dulces melodías, las alas de las mariposas proyectaban luces de colores y las abejitas desprendían al paso de su vuelo, brillantes y doradas luces. Todo un espectáculo visual y sonoro pudieron contemplar los ojos de Vaquita, quien lo primero que hizo fue lavarse la cara y beber un poco del agua cristalina, para luego, acto seguido, sumergir su pequeño y diminuto cuerpo en el agua de aquel arroyo, lo único que sobresalía fuera del agua eran sus pequeños cachitos.   

Pero pasaron los minutos y hasta las horas en el manantial mágico, y Vaquita seguía igual de pequeñita, seguía intacta, hermosa y maravillosa como realmente era esta Vaquita Mágica. Y fue así como Vaquita rompió en llanto, un llanto que le salía de lo más profundo de su corazón, porque Vaquita sólo quería crecer para poder ofrecer mayor cantidad de su leche mágica a su familia y a toda la gente del pueblo. 

Jirafa, quien había seguido a Vaquita hasta el Manantial Mágico y también había tomado agua del manantial, pudo contemplar muy claramente y con nuevos ojos a su pequeña amiga, entonces, se conmovió y compadeció de ella, al verla tan triste y desconsolada. -¿Qué te pasa amiga? ¿Cuál es la causa de tu dolor y tu tristeza? dijo Jirafa-. Vaquita le contó las razones de su malestar a Jirafa, y Elefante, quien se había tomado la botella de leche mágica y había perdido el miedo a la montaña y también había llegado hasta el manantial, escucho el relato de Vaquita y se le acercó y le dijo:-No llores más Vaquita, no tienes razón para sentirte triste, porque tú eres el orgullo de todos en la granja y el pueblo, tú eres muy valiosa e importante así tan pequeñita como eres, porque ¡¡Tú eres la Vaquita Mágica!! 




martes, 16 de marzo de 2021

"Vaquita va de paseo" EPISODIO 3:

Vaquita seguía caminando, caminando y caminando en busca del manantial mágico que la haría crecer. Pero ya empezaba a estar cansada y sedienta así que sacó de nuevo la botella de agua de su mochila para refrescarse un poco: -Glup, glup, glup-, cuando de pronto se escuchó un estruendoso y ensordecedor sonido, que sorprendió y sobresaltó un poco a Vaquita. 

-¡¡¡Uuuyy!! ¡Que animalito tan gracioso y diminuto eres! ¡Pero que susto me has dado! Le dijo el enorme animal que tenía una gran trompa, a la pequeña vaca-.

 –Sí, mi nombre es Vaquita porque soy una vaca muy, pero que muy pequeñita. ¿Y tú cómo te llamas? 

–Yo me llamo Elefante, muy encantado de conocerte, linda Vaquita, pareces un gato con botas, porque las pezuñas de tus patitas parecen dos pares nuevos de botines negros-.

 –Muchas gracias Elefante, eres muy amable y simpático, contestó Vaquita muy sonriente-.

-Y dime Elefante, tú que eres el animal más grande e inmenso que conozco, ¿Ves cerca de aquí una gran montaña? 

-¡Ay sí, claro que sí amiguita, si está aquí mismo a nuestros pies, pero no me hables de esa montaña que me da mucho miedo! -¿Por qué? Preguntó Vaquita-. 

-¡Ayy, porque está llena de diminutas criaturas fantásticas que se arrastran por la tierra, chillan y brillan en la noche, de sólo nombrar a estos escalofriantes seres, se me eriza todo el cuerpo, uuyy!!-. 

Vaquita pensó que sería bueno que Elefante tomara de su leche mágica para que se le quitara el miedo, así que le regalo una botella de su leche y se despidió de él con un beso y un abrazo, muy agradecida y contenta por saber que ya estaba muy cerca del manantial encantado. 


lunes, 15 de marzo de 2021

"Vaquita va de paseo" Episodio 2:



Caminando, caminando y caminando de paseo hacia la montaña, Vaquita se encontró con un extraño y misterioso animal que tenía las patas, muy muy largas, y el cuello también muy muy largo: 

-¡Hola! ¿Cómo estás? Yo soy Vaquita ¿Y tú cómo te llamas?-. 

El animal extraño y misterioso le contestó: -¡Yo me llamo Jirafa, pero que bicho tan raro eres tú! ¡Ja, ja, ja!-. 

La Jirafa no paraba de reírse. -¡No soy ningún bicho raro!-. Contesto Vaquita. -Soy una vaca muy pero muy pequeñita, y nada más-. 

La Jirafa que no pudo aguantar más el ataque de risa y cayó patas arriba contra la tierra del camino, se agarraba la barriga con ambas manos, y le decía a Vaquita: -¿Estás bromeando? Tú no puedes ser una vaca-. Vaquita sacó de su mochila la botella de agua, y le dio de beber un sorbo a la Jirafa quien se recuperó del ataque de risa, y así Vaquita pudo preguntarle: -Tú que eres el animal más alto que conozco, dime ¿Qué ves en el horizonte? La Jirafa contestó: -Veo muchas nubes, grandes e inmensas nubes-. -¿Y no ves una montaña?-. -Pues no. ¿Por qué lo preguntas Vaquita? Dijo la Jirafa-. –Porque dicen en el pueblo que al pie de la gran montaña existe un manantial mágico que me puede hacer crecer, contestó Vaquita-. 

-Ay Vaquita! Estás perdiendo tu tiempo, dudo mucho que tú puedas crecer... Le dijo la Jirafa a la pequeña vaca-. 

Vaquita se despidió de Jirafa y prosiguió con su viaje hacia la montaña, sin dejar de pensar que era muy extraño que la Jirafa siendo un animal tan alto no alcanzara ver lo que hay en el horizonte, así que se lamentó de no haber dado de beber a la Jirafa, de una de sus botellas de leche mágica para sanarle los ojos, porque para Vaquita estaba muy claro que Jirafa tenía serios problemas para ver las cosas o una visión demasiado corta.
 

(CONTINUARÁ...)


jueves, 11 de marzo de 2021

"Vaquita va de paseo": Episodio 1

Había una vez una vaca tan pero tan pequeñita, que parecía más bien una gata blanca con manchas negras. 

Sus dueños le tenían mucho cariño y la consideraban muy especial, al punto que se había convertido en el animal más consentido y admirado de toda la granja. Por el pueblo se rumoraba que la leche que daba esta vaquita, tenía poderes mágicos, y quien bebía de ella, desarrollaba habilidades especiales y podía convertir sus debilidades en fortalezas. Así como también, si una persona o animal que estaba enfermo o padecía de algún mal, bebía de esta leche mágica, a los pocos segundos sus malestares y pesares desaparecían.

Vaquita vivía muy feliz y contenta en la granja, acompañada de la familia de buenos y querendones campesinos que la vieron nacer, y que hasta la fecha habían cuidado de ella. Pero Vaquita quería conocer mundo, quería explorar y conocer los lugares y a los otros seres que vivían más allá de las fronteras de aquel pueblo. Fue así como un buen día se levantó y se marchó muy temprano, cargando en el lomo su mochilita, donde llevaba una botella de agua y otras de leche, además de una bolsita de rico pasto y otros víveres para comer y abastecerse en el camino durante su viaje. 

Vaquita también había escuchado, de la boca de los habitantes del pueblo, que existía un manantial mágico, al igual que lo era su dulce y rica leche, que se encontraba muy lejos de allí, en el pie de una montaña. Así que Vaquita emprendió su marcha hacia la montaña de aquel manantial encantado.





sábado, 27 de febrero de 2021

El Pau y la Esperanza...


La Montse le propone al Pau, hacer un viaje corto a Puerto Cabello para celebrar la “Nit de Sant Joan” (24 de junio) en la playa, que ella misma preparará una paella, para invitar a cenar a la Esperanza y pedirle disculpas por lo sucedido en la noche de su cumpleaños. La velada de la Nit de Sant Joan y de los Tambores de San Juan de Puerto Cabello se da mejor de como la Montse lo había planeado. Pau se anima a encender unos petardos y fuegos artificiales en el hermoso atardecer en la playa de Puerto Cabello. Pau le pide disculpas a la Esperanza por su comportamiento maleducado la noche de su cumpleaños, la Esperanza también le pide disculpas al Pau por la bofetada, y le dice que lo que pasa es que los dos han pasado por cosas muy duras en la vida, que ya su madre le contó lo del accidente de coche donde murió su padre, Pau le contesta que a su padre se lo mataron de una manera absurda e injusta, a lo que la Esperanza le contesta que a su padre también, un 27 de Febrero de 1989, de una herida mortal en la cabeza con un arma de fuego, que ese día las tanquetas del Ejército Nacional estaban en la Avenida Intercomunal de su parroquia, apuntando hacia las casas de la gente de su barrio y comunidad, que murieron mucha gente asesinada por el Ejército, que aún hoy no se sabe la cifra exacta… Pau la interrumpe con un apasionado y romántico beso de amor. Meses después viajan a Catalunya y la Esperanza conoce el pueblo donde nació Pau, conoce a su tío abuelo Pep, a los cerdos de la granja familiar y conocen también las tradiciones y fiestas populares de la cultura y del pueblo catalán. Pau también lleva a la Esperanza al cementerio del pueblo donde están enterrados su padre Joan y su abuelo Joaquim, pero le informa que el ataúd de la tumba de su abuelo no contiene los restos mortales de su abuelo porque nunca se supo el lugar donde fue enterrado el cadáver, el cuerpo sin vida de su abuelo. La Esperanza entonces le cuenta al Pau sobre La Peste, del Cementerio General Sur, de Caracas, donde están enterradas muchas de las víctimas mortales del 27 de Febrero de 1989, también conocido como El Caracazo, muchas de estas víctimas y cadáveres se encuentran aún sin identificar. Diez años más tarde Pau (27 años de edad) y Esperanza (30 años) recorren uno de los huertos urbanos de la ciudad de Caracas, junto a sus pequeños hijos.  Anochece en El Valle de Caracas, en el barrio y el cerro de la Esperanza, el de las casitas humildes (hechas con ladrillos rojos y techos de zinc), que tiene en la cima una escuela. 

miércoles, 13 de noviembre de 2019

"Vaquita va de paseo"

"Había una vez una vaca tan pero tan pequeñita, que parecía más bien una gata blanca con manchas negras"
(...) Por el pueblo se rumoraba que la leche que daba esta vaquita, tenía poderes mágicos, y quien bebía de ella, desarrollaba habilidades especiales y podía convertir sus debilidades en fortalezas"