jueves, 26 de diciembre de 2013

La venezolana

La venezolana como buena amante del café, se conocía todos los bares y cafeterías de la comarca y sus alrededores. A veces, también iba junto a la Leticia y la Esperanza, a tomarse su "cafecito". Y es que la venezolana era todo un personaje, era como ver un culebrón venezolano en vivo y en directo: -"Las señoras catalanas me miran mal"-. -"Los curas no me saludan en l'estiu"-. Así se quejaba con sus amigas esta caraqueña convertida en mestressa de casa.